1.
El conocimiento científico generado con fondos públicos es un bien común y el acceso a él es un derecho universal.
2.
El Acceso Abierto debe protegerse legalmente para evitar la apropiación del conocimiento científico para lucro.
3.
El Acceso Abierto no tiene ningún futuro ni sentido sin una evolución en los sistemas de evaluación a la investigación.
4.
La consolidación del Acceso Abierto debe considerar la transición a la comunicación científica digital como un eje esencial.
5.
La inversión económica en el Acceso Abierto debe ser coherente con su beneficio a la sociedad, tal como se pagan las soluciones comerciales.
6.
Los escenarios económicos adversos a los que se enfrenta el AA deben ser superados con esquemas de trabajo basados en colaboración y sostenibilidad, favoreciendo que la publicación científica siga sostenida y liderada por la academia.
7.
Es necesario reconocer la diversidad de las revistas científicas y detener las presiones que buscan homogeneizarlas. Por su parte, las revistas deben apoyar el fortalecimiento de los repositorios institucionales mediante la desaparición de políticas de embargo y cesión de derechos.
8.
El impacto social de la ciencia es la base de la existencia del Acceso Abierto.
9.
Es necesario respetar las diferentes dinámicas de generación y circulación de conocimiento por área, especialmente las dinámicas de las Ciencias Sociales y las Humanidades.
10.
El Acceso Abierto debe ser permanentemente conceptualizado y definido pertinentemente. Las tres “B” homogenizan las condiciones del desarrollo de la ciencia y las condiciones del Sur son diferentes de las del Norte.