1.
El conocimiento científico generado con fondos públicos es un bien común y el acceso a él es un derecho. Por lo tanto, debe estar disponible en Acceso Abierto. Reconocemos que el Acceso Abierto ha sido utilizado como una herramienta para el beneficio de grandes consorcios editoriales, esto es un efecto no deseado del movimiento que debe ser controlado.
2.
El Acceso Abierto sólo se puede considerar como tal si está protegido legalmente. Los mandatos y leyes del Acceso Abierto y el uso de las licencias Creative Commons BY-NC (Atribución No Comercial), y SA (Share Alike) deseables, son estrategias fundamentales de protección, dirigidas a no permitir la apropiación de conocimiento científico para lucro.
3.
El Acceso Abierto no tiene ningún futuro ni sentido sin una evolución en los sistemas de evaluación de investigación: si reconocemos el valor del Acceso Abierto como el canal apropiado de comunicación, debe ser reconocido como una forma legítima desde la cual evaluar las prácticas científicas y académicas.
4.
La consolidación del Acceso Abierto debe considerar la transición a la comunicación científica digital como un eje esencial. En este sentido, el desarrollo y la adopción de tecnologías permiten pensar en nuevas posibilidades de comunicación para aumentar el objetivo esencial de la ciencia: la comunicación.
5.
La inversión económica en el Acceso Abierto debe ser coherente con su beneficio a la sociedad, tal como se pagan las soluciones comerciales. En América Latina, los gobiernos, consejos de ciencia y tecnología, las instituciones y las bibliotecas difícilmente invierten en Acceso Abierto comparado con los altos y crecientes costos pagados a servicios comerciales.
6.
Los escenarios económicos adversos a los que se enfrenta el Acceso Abierto en América Latina deberán ser superados con esquemas de trabajo basados en colaboración y sustentabilidad; asimismo, mediante una disposición permanente al diálogo con consejos de ciencia y tecnología, gobiernos, universidades, organizaciones internacionales y todos aquellos actores con una visión compartida de este movimiento.
7.
Es necesario reconocer la diversidad de las revistas científicas y detener las presiones que buscan homogeneizarlas, desde idioma, hasta agenda de investigación. Es necesario reivindicar la relevancia de los temas locales, regionales o nacionales en las revistas; así como la articulación con las necesidades del desarrollo y calidad de vida de la sociedad. A cambio, es necesario que las revistas apoyen el fortalecimiento de los repositorios institucionales mediante la desaparición de políticas de embargo de artículos científicos o retención de derechos de autor que impiden su depósito.
8.
La sustentabilidad del Acceso Abierto es la convicción de que la ciencia puede y debe tener un rol central en el desarrollo de las sociedades. El impacto social de la ciencia es la base de su existencia.
9.
Las diferentes áreas de conocimiento tienen diferentes dinámicas de generación y circulación de conocimiento.  Es necesario respetar las diferentes idiosincrasias por área, especialmente las dinámicas de las Ciencias Sociales y las Humanidades, así como sus diferentes formatos de comunicación.
10.
El Acceso Abierto debe ser permanentemente conceptualizado y definido de acuerdo con los panoramas que encara; este es un imperativo que surge al observar que el contexto en el cual las declaraciones de Budapest, Bethesda y Berlín emergieron es diferente al actual. Las tres “B”  homogenizan las condiciones del desarrollo de la ciencia y las condiciones del Sur son diferentes de las del Norte.